En ninguna empresa está la situación como para despilfarrar en ningún aspecto, pero hay gastos como el de la energía eléctrica que son relativamente fáciles de controlar (a la vez que benefician al medio ambiente). Veamos algunos de esos trucos, que nos han contado en Alt 1040:
1. Apagar el ordenador cuando no se esté usando y no vaya a usarse durante un tiempo prolongado. Por ejemplo cada día al salir de la oficina, o durante las noches el de casa.
2. Cambiar el salvapantallas por un apagado de la pantalla.
3. Limpiar el polvo por dentro y por fuera. Los ordenadores con polvo se calientan más y por lo tanto gastan más energía para bajar la temperatura.
4. Apagar los periféricos mientras no se usen, como los ratones inalámbricos o las impresoras. Además de apagarlos por la noche, tener la impresora encendida cuando no se va a utilizar no hace sino incrementar la factura eléctrica.
5. Enchufa todo en la misma regleta eléctrica y desconéctala cuando no la estés usando.

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