Publicaciones Etiquetadas 'lucha contra morosidad'

Cinco consejos para evitar impagos

En el portal Muy Pymes tienen un interesante artículo en el que nos proporcionan cinco consejos muy útiles para evitar impagos. Estos son:

1. Determinar si nuestra compañía opera con un nivel de riesgo aceptable.

2. Investigar los riesgos a los que está sometido el sector en el que se opera

3. Valorar y limitar el riesgo de la cartera de clientes con los que se está operando

4. Monitorizar las variaciones en los factores de riesgo de los clientes

5. Establecer una política de créditos y un manual de procedimientos

La morosidad de la banca española roza los 100.000 millones de euros

La semana pasada apareció la noticia de que la morosidad de los créditos concedidos por los bancos, cajas, cooperativas y establecimientos financieros de crédito en España ha aumentado en abril hasta el 5,49%, llegando a cifras que no se alcanzaban desde hace 15 años. Banco de España afirma que la morosidad de la banca roza ya los 100.000 millones de euros a finales de abril, mientras que hace un año era de 83.862 millones de euros. En los bancos, la tasa ascendió al 5,4%, frente al 5,52% de las cajas y el 4,089% de las cooperativas de crédito.

En concreto, el nivel de abril supone un repunte del 0,16 puntos respecto al nivel de marzo (5,33%) y eleva en casi un punto la morosidad de hace un año (4,51%). Excluyendo los EFC, que presentan un endeudamiento muy elevado, la mora alcanzó el 5,37%, 1,17 puntos por encima de la de hace un año (4,40%).

Las cifras del organismo supervisor revelan también que la morosidad de los préstamos concedidos por las entidades financieras para actividades inmobiliarias se activó en el primer trimestre alcanzando el 10,85%, la cifra más alta de la historia. Mientras tanto, la tasa de impago de los créditos para la adquisición de vivienda con garantía hipotecaria cerró el primer trimestre del año en un 2,67%, lo que supone un descenso de 0,16 puntos respecto al 2009.

Ayer se aprobó la reforma de la ley de Morosidad

Llevábamos una temporada hablando de ella y ayer por fin se aprobó la reforma de la Ley de Morosidad tras incorporar las enmiendas del Senado. Por lo tanto, a partir de ahroa las empresas disponen de un plazo máximo de 60 días para pagar a sus proveedores mientras que las administraciones públicas lo tendrán que hacer en 30, aunque habrá un “periodo de adaptación” hasta 2013.

La nueva Ley elimina la posibilidad de que las empresas negocien plazos superiores de pago a los fijados por la ley, el conocido como “pacto en contrario” con el voto en contra del PSOE.

El periodo transitorio para que las administraciones públicas reduzcan su límite de plazo se extiende hasta 2013, con una escala de 50 días para este año, 50 para 2011, 45 para 2012 y 30 días desde el uno de enero de 2013.

Cambios en la Ley de Morosidad

Ayer se aprobó en el Senado un paquete de enmiendas sobre la Ley de Morosidad que cambian aspectos especialmente sobre una moratoria que afecta a las empresas del sector de la construcción para que se adapten a los plazos.

Las constructoras de obra pública podrán contar con un periodo de dos años para rebajar hasta sesenta días el plazo máximo de pago de facturas a sus subcontratistas y proveedores, que actualmente supera los cien días. Estas empresas podrán pagar a 120 días desde la entrada en vigor de la ley hasta el 31 de diciembre de 2011 y en el año siguiente este plazo deberá rebajarse a 90 días, para dejarlo definitivamente en los 60 días para el 2013.

Estas enmiendas a la Ley buscan, según el Gobierno, favorecer el acceso de las PYMES y los autónomos a sus cobros en el menor tiempo posible, así que habrá que ver cómo se aplica.


Por cierto, en Yorespondo hemos lanzado una oferta para nuestros seguidores en Twitter y en Facebook. No dejéis pasar esta oportunidad.

Cómo valorar el riesgo de impago

En este blog hemos hablado en otras ocasiones acerca de la morosidad y cómo combatirla. Hoy quiero compartir con vosotros un interesante artículo de Muy Pymes en el que explican cómo valorar las empresas para evitar tener riesgo de impagos.

1. Conocer el ámbito de actividad de la empresa y el ámbito geográfico en el que se desarrolla la actividad del cliente

2. Saber cómo está configurada la sociedad y los posibles negocios paralelos que puede tener. Es interesante saber si existen garantías personales de los socios o gerentes en favor de la sociedad.

3. Conocer cuáles fueron las fuentes de financiación de la empresa (bancarias y no bancarias) para comprobar el nivel de endeudamiento.

4. Saber las inversiones acometidas, el plazo y el importe designado

5. Determinar el número de clientes de la empresa analizada con los que opera a plazo, es fundamental para el cálculo del nivel de riesgo. Un número reducido implicaría mayor riesgo que una cartera de clientes muy diversificada, por ejemplo.

6. Valorar la capacidad de reembolso de la empresa, en la que influyen factores como la liquidez, solvencia, facturación, rentabilidad de negocio, liquidez, así como su tamaño, pero por encima de todo cuentan las políticas de gestión de la tesorería, gestión del riesgo y la gestión de cobros.

7. Incidencias judiciales e incidencias con las administraciones públicas.

Lavarse las manos después de tomar una decisión

Los emprendedores toman decisiones constantemente. Acerca de los proveedores, acerca de los clientes, acerca de los propios trabajadores… Con la vorágine del día a día a veces es difícil saber si hemos acertado o no después de tomar una decisión, y es en ese momento en el que nos asaltan las dudas.

Según un estudio de la Universidad de Michigan, lavarse las manos después de tomar una decisión puede resultar beneficioso para la mente, ya que las personas que se las lavaban físicamente después de tomar una decisión se sentían más justificados ante sus decisiones.

Cierto o no, yo no estoy muy seguro de que esto funcione al 100% por mucho que lo hayan dicho en la universidad de Michigan, aunque si alguno lo prueba estaré encantado de leer sus comentarios :)

El 20% de los créditos que piden las PYMES son rechazados

Según publica el portal Muy Pymes, se han endurecido las condiciones para conceder créditos a las PYMEs de tal manera que hoy en día se rechazan un 20% de los créditos que se piden a los bancos, según datos de la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE). La Comisión quiere atajar esta situación para poder beneficiar a las pequeñas empresas.

Según datos del Banco Central Europeo, el papel de los bancos para conceder créditos a las pequeñas y medianas empresas no ha cambiado en los dos últimos años. El 83% de las entidades han mantenido las mismas condiciones de financiación que existían antes del inicio de la crisis financiera. El problema es que en las PYMEs están las principales fuentes de empleo de Europa, y como tales es fundamental que puedan seguir creciendo.

Por otra parte, el comunicado de la Comisión añade que los mercados de capital riesgo han sido los que más han sufrido la recesión, por lo que “las compañías de seguros y fondos de pensiones deberían invertir en compañías innovadoras”. Para ello, “se requiere un mercado europeo eficiente” y medidas para “que las empresas medianas puedan acceder a los mercados financieros con mayor facilidad”.

Seis consejos para cobrar deudas impagadas

Leo en Expansión una interesante guía con seis pasos para cobrar las deudas impagadas sin tener que contratar a una empresa externa. Veamos cuáles son según el libro Cobro de impagados. Guía práctica para la recuperación de deudas de Pere J. Brachfield:

1. Brachfield explica que para cobrar una factura, es necesario aplicar tres virtudes: psicología aplicada, conocimientos de derecho y nociones de finanzas. En resumen, lo que sugiere es que antes de negociar hay que conseguir información acerca de las expectativas de cobro y la viabilidad de un acuerdo con el deudor y explicarle por qué nos debe pagar.

2. Cuando ya tenemos toda la información que podemos recabar por nuestros propios medios acerca del deudor, hay que preguntar a otros proveedores para saber si ellos han tenido problemas anteriormente. Además hay que asegurarse de que el deudor sabe “cuánto, cómo y cuándo tiene que pagar”. Ten siempre a mano las facturas impagadas para argumentar mejor.

3. Lo mejor es no usar palabras negativas como “impagado, impago, morosidad o deuda” cuando se hable con el cliente. Lo mejor es usar eufemismos neutros como “incidencia de cobro”. Brachfield indica que se debería seguir el método RAITES: que el moroso Reconozca la deuda, Acepte pagarla, que no intente escamotear parte del Importe, que se ponga un Tiempo en el que debería pagar y que determine cómo Ejecutar el pago. Todo ello acompañado por un Seguimiento para que efectivamente se realice.

4. Los primeros 20 segundos de una llamada a un deudor son claves, ya que ese es el tiempo que el moroso dedicará a formarse una opinión sobre ti. El lenguaje debe ser duro con la deuda pero correcto con el deudor. Lo ideal es tener preparado un argumentario para dirigir la conversación hacia nuestro objetivo que es cobrar.

5. No desistas, pero si el proceso se alarga indefinidamente, advierte al deudor que los sentenciados a los tribunales pasan a registros confidenciales de riesgo, de modo que los bancos, los proveedores y los clientes desconfiarán de él. Como último recurso, si nada ha funcionado, tal vez sea el momento de acudir a empresas especializadas en cobro.

6. Por último, el autor recomienda no venirse abajo y perseverar, ya que casi todos los impagados se pueden recuperar y además que los morosos escogen a quién le van a deber el dinero.

El Congreso aprueba la creación de un observatorio contra el moroso

Ayer se aprobó la reforma de la Ley contra los impagos en el comercio y, además de la novedad de los plazos para pagar (que pasan a ser de 30 días para la Administración y 60 para las empresas privadas), se aprobó también la creación de un observatorio contra la morosidad. Este órgano dependerá del Ministerio de Industria y en él participarán asociaciones nacionales y autonómicas y con la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad.

Este observatorio funcionará a partir de un informe anual sobre la evolución de los impagos realizado por el Gobierno que se publicará en la web del Ministerio de Industria. Los acreedores podrán también reclamar indemnizaciones y denunciar prácticas abusivas en nombre de sus asociados.

La reforma de la Ley de Morosidad también determina que cuando el deudor incurra en mora, el acreedor tendrá derecho a reclamar al deudor una indemnización por todos los costes de cobro debidamente acreditados que haya sufrido. En la determinación de estos costes de cobro se aplicarán los principios de transparencia y proporcionalidad respecto a la deuda principal. La indemnización no podrá superar, en ningún caso, el 15% de la cuantía de la deuda, excepto en los casos en que ésta no supere los 30.000 euros, en cuya circunstancia el límite estará constituido por el importe de la deuda de que se trate.

¿Cómo gestionar la morosidad?

Volvemos con una de las preocupaciones más importantes de los empresarios, el retraso en los pagos. Hoy os traigo un estudio llevado a cabo por la empresa Intrum Justitia, que he visto en Emprendedores.com, en el que hacen un análisis bastante bueno del fenómeno de la morosidad. Parten del razonamiento que no todas las empresas son morsas por la misma razón ni responden por igual a sus acreedores.

  • Un 24% serían selectivas y jerarquizarían sus pagos en función de qué proveedor considera más estratégico.
  • Un 19% son los llamados “especialistas” que buscan la polémica para justificar el impago.
  • El 17% son insolventes y este grupo es el que más ha crecido debido a la crisis.
  • El 14%, según este estudio, serían empresas sinceras que no han gestionado bien la documentación.
  • El 11% son los desorganizados que no tienen un seguimiento riguroso de los pagos ni de la documentación por lo que son un poco caóticos.
  • El 10% usa el retraso en pagos como forma de financiación.
  • El 5% son nómadas, van cambiando de sede y no avisan del cambio por lo que es muy difícil localizarles.

Detectar ante qué tipo de moroso nos encontramos nos facilita el poder articular una estrategia para cobrar y sobre todo para que no se vuelva a repetir el impago en el futuro. Las sinceras y las desorganizadas en principio no tendrían mala fe, pero con el resto sería necesaria más rigidez a la hora de gestionar sus líneas de crédito excepto en el caso de los insolventes, donde sería conveniente poder negociar al menos el cobro de una parte de la deuda.

Página siguiente »


Actualizaciones de Twitter

 

Septiembre 2010
L M X J V S D
« Ago    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  

Mes

Recibe los nuevos posts en tu email