Como empresario, he tenido que tratar con todo tipo de clientes; desde los esporádicos que acuden para un servicio durante un periodo determinado; los recurrentes, que aunque sólo necesitan los servicios de la empresa en un periodo corto vuelven cuando surge una nueva necesidad y por último los que permanecen prácticamente fijos usando nuestros servicios. Es fundamental cuidar de todos para lograr que acaben entrando en la última categoría, ya que estos tienen bastantes beneficios:
* Una relación más fuerte con el cliente basada en el tiempo que permanecen contigo
* Un cliente a largo plazo es más sencillo que recomiende tus servicios a otros clientes
* Exige menos esfuerzo de marketing mantener clientes que ya están que conseguir otros nuevos
* Reduces la curva de aprendizaje, ya que ya sabes qué es lo que quiere y cómo lo quiere el cliente
Así pues, ¿qué haríamos para convertir a los clientes esporádicos en fijos? Básicamente, tratarles bien. Preguntarles si les ha gustado el servicio o si han sentido que necesitaban algo más. Mostrarles que les tenemos en cuenta y que estamos dispuestos a mejorar. Incentivar su vuelta mediante ofertas o manteniendo una relación personal después de finalizar nuestro servicio también suele funcionar a medio y a largo plazo.

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